Las indicaciones y contraindicaciones del masaje

Las indicaciones y contraindicaciones del masaje

En este post, me gustaría explicar lo más claramente posible, cuáles son las indicaciones y contraindicaciones del masaje.
En ocasiones, acuden a Quiet pacientes aquejados de alguna dolencia a la espera de que en una o varias sesiones de masaje se solucione su problema. 

Es por eso, que me gustaría indicar en qué casos el masaje será realmente beneficioso, y en cuáles puede llegar a ser contraproducente.
El masaje tiene efectos fisiológicos resultado de los estímulos cutáneos, y efectos psicológicos, que iremos analizando en futuras entradas.
CONTRAINDICACIONES ABSOLUTAS:
En el caso de padecer enfermedades del aparato circulatorio como: flebitis, trombosis, linfangitis, vasos sanguíneos artificiales (by-pass), alteraciones hemorrágicas graves, trastornos de la sangre y fragilidad capilar, cardiopatías descompensadas o edemas de origen renal, endocrino o cardiaco.
En el sistema nervioso: jaquecas o migrañas y zonas de anestesia.
En el aparato locomotor: traumatismos agudos con heridas abiertas, fracturas en fase aguda, fracturas no consolidadas, roturas musculares o tendinosas agudas, miositis osificante traumática, brotes reumáticos agudos y bursitis.
CONTRAINDICACIONES ABSOLUTAS GENERALES:
No se podrá aplicar ningún tipo de masaje a pacientes con infecciones víricas, bacterianas y fúngicas; piedras o cálculos en la vesícula biliar, riñones y vejiga, estados febriles, tumores malignos, inflamaciones agudas o úlceras y quemaduras.
CONTRAINDICACIONES RELATIVAS:
El masaje se aplicará bajo prescripción médica en casos de embarazo, hipertensión arterial, reacciones cutáneas al masaje, intolerancia por aumento del dolor, enfermedades infecciosas de la piel, taquicardia, contusiones graves, inmovilización o reposo en cama prolongado, enfermedades reumáticas en fase subaguda, enfermedades traumatológicas y osteoporosis.
 
INDICACIONES:
El masaje busca mejorar la circulación, liberar adherencias, aliviar el dolor y favorecer la relajación general o local.
Está especialmente indicado en problemas relacionados con el aparato locomotor: contracturas, puntos gatillo, retracciones, fibrosis, adherencias, radiculopatías, edemas tras un traumatismo, algias de la columna cervical, dorsal y lumbar, linfedemas, procesos dolorosos periarticulares, cicatrices, enfermedades reumáticas en fase post-aguda, trastornos circulatorios leves, enfermedades respiratorias como asma, enfisema u obstrucciones bronquiales.
Después de estas apreciaciones, si queda alguna duda sin resolver, lo mejor es siempre consultar el caso particular con su médico especialista. La prevención SIEMPRE es parte de la curación.

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